lunes, 30 de junio de 2008
Agua y Fútbol
Está lloviendo aquí en Austin en estos momentos. Agua, así en la tierra como en el cielo...He vuelto a pintar un cuadro en el que estoy trabajando desde hace casi un año, en vistas a mi primera exhibición en Austin: Variaciones sobre un tema de Prometeo.
Los españoles andarán muy contentos con la final de la Copa Europea, donde venció España a Alemania. Curiosamente, ningún equipo me pareció superior al otro. Noté a los alemanes más cansados, menos coordinados para ganar, pero a ambos equipos con más ganas de agredirse físicamente que de anotar; y bueno, ya sabemos que en el futbol, quien anota es el que gana.
Ignoro a qué viene este post de agua y balón pero ahí está.
jueves, 26 de junio de 2008
¡Feliz Cumpleaños Betsy!
Hoy es cumpleaños de mi hermosa sobrina Betsy Nayelli, quien muy pronto ingresará a la Universidad Autónoma Metropolitana como estudiante de Psicología Social; si ya de por sí era una chica inteligente, ahora también ganaremos a otra inteligente psicóloga, como su madre.
Te quiero mucho sobrina. Y espero te guste esta versión de "las mañanitas", que me pareció chistosa y festiva.
sábado, 21 de junio de 2008
Yo dije...Yo soy
Cuando mi hermana Rebe pasó una temporada en la Universidad de Orange California, regresó a México con las maletas llenas de nueva música para mí en aquel tiempo, entre ellos —el citado— Neil Diamond, Police y Blondie.
Recuerdo un LP ya usado y algo viejo de un concierto que Neil Diamond dio a principios de los 70´s. Casi todas las canciones de ese disco me gustaron, pero guardo ahora un cariño muy especial por la canción que van a escuchar aquí; entre otras cosas porque cuando se vive lejos del país donde nacimos es fácil sentir que donde ahora vivimos, aunque puede ser un lugar hermoso y fascinante, no es nuestra casa, y, de algún modo, el sitio donde nacimos -nuestra casa-, ya no nos pertenece. No es nuestra ya porque hemos cambiado; hemos metido los pies en el río del tiempo y el espacio, y entonces no nos queda sino clamar por sentir que no hay otra patria que la que se subscribe bajo nuestros pies; que la patria es algo que se lleva en el corazón y decir, donde quiera que estemos…:”Yo soy”, nada más. ¿Pero a quién se lo decimos? ¿Quién nos escucha?
"Alguna vez han escuchado de aquella rana que soñó con ser un rey y se convirtió en uno?..."
martes, 10 de junio de 2008
"La señora rubia, la Corona, el Santo Grial, San Pedro..." y más señales de que el golpe sí me produjo un desequilibrio mental.
Resulta que el sábado pasado, para agazajar un poco a mi mallugado cuerpo, por el trancazo que me di el miércoles, fui al Whole Foods de Austin. Aparte de buena comida, tienen ahí una selección excepcional de cervezas de todas partes del mundo. Buscando alguna que no hubiese probado antes, elegí un par de cervezas belgas con nombres extraordinarios: una se llama Delirium Tremens y la otra Delirium Nocturnum.
Mientras repazaba aquella vitrina se me acercó una señora rubia con una cerveza Corona en la mano. No pude contenerme:
"No ande tomando usted eso, aquí puede encontrar cervezas mucho mejores", le dije.
---"Además, insistí, la compañia que hace esa cerveza, es la culpable de la desaparición casi total de los magueyes pulqueros en el Estado de Texcoco, allá en mi patria, México..." (!Boicot total a la Corona, compadre!).
Ella me miró con cordialidad y sorpresa.
---"Recomiéndame entonces una cerveza distinta, estoy de paso por Austin, sola en mi hotel y me encantaría tomar algo distinto", dijo ella, mirándome con ojos tiernos y curiosos. Yo tosí, nervioso, y comencé a buscar a través del cristal.
Le sugerí probar mi cerveza favorita: la cerveza británica "Holy Grail", de los Monty Python´s, hecha con cenizas ardiendo de brujas quemadas en la inquisición.
---"Confío en tu buen gusto", dijo ella, sacando la cerveza del refrigerador con sus manos tiernas y tibias.
---Yo (ahem) me distraje mirando la etiqueta de mis recién descubiertas cervezas belgas...
Luego vi regresar la silueta de la señora rubia.
---"Me gustaría que me recomendáras una cerveza más; estoy sola en mi hotel y quiero tomar otra cerveza", atacó de nuevo ella.
---"Claro, cómo no, con todo gusto", dije yo, y le mostré mi segunda cerveza inglesa favorita: St Peter´s. ¡Luego volví a distraerme con mis cervezas belgas!Con el Santo Grial en una mano y con San Pedro en la otra, ella volvió sola a su hotel y yo, con el Delirium Nocturnum en la derecha y con el Delirium Tremens en la izquierda, regresé a mi apartamento...
Sí, de plano, el golpe me afectó, debo estar loco ya. Hagan algo, por favor.
sábado, 7 de junio de 2008
Para tu libertad...Alejandra Valeria
Cuando mi sobrina Alejandra nació, no hace mucho tiempo todavía, yo quería que le llamaran Libertad. Era la primera hija de sus padres. Nuestra primera sobrina. También fue la primera nieta de mis padres. Su vida representó la libertad que mi hermano y su esposa Alma eligieron al unir sus vidas.
Aunque Alejandra no se llamó Libertad al fin y al cabo, su cumpleaños sigue siendo para mí una ocasión de celebrar a ambas; como cada cinco de junio. No se me ha ocurrido una canción más simbólica que la de aquí arriba para completar el festejo y reiterar la felicitación. Para tu libertad Alejandra.
Oigan, eso de "...y entro en los hospitales y entro en los algohodones, como en las azucenas", me queda al puro pelo estos días. Aunque mi verso favorito es:
"Retoñaran aladas de sabia sin otoño, las reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida/porque soy como el árbol talado que retoño y aún tengo la vida."
El cantante es, casi ni cabe la presentación, nuestro amado Joan Manuel Serrat; y el poema es de uno de los mejores árboles poéticos que ha dado España, el olmo fértil y recio de Miguel Hernández.
viernes, 6 de junio de 2008
Anécdotas...
Aunque orita mi cara se parece a la de Julio César Chávez después de la última madriza que le pusieron. Si de pronto comienzan a aparecer misteriosos post o comentarios extraños a los anteriores, no se preocupen, ya lo loco jamás se me iba a quitar.
Por lo pronto en casa, en recuperación.
Hay algo que me tiene aún intrigado: no puedo recordar lo que pasó segundos antes de mi caída. Me veo salir del estacionamiento donde trabajo y lo siguiente es estar de pie, sintiendo la sangre caer sobre mi cara, mis compañeros acercándose y ofreciéndome ayuda... Recuerdo todo lo que pasó después -no perdí el conocimiento- y durante el día. Pero esos segundos antes y durante mi caída, ¿dónde están?
Ayer debí de publicar una entrada para celebrar el cumpleaños de mi sobrina Alejandra Valeria. Ni modo. Apenas voy abriendo poquito a poquito mi ojo derecho, ahí la llevo.