Cada día bebo este vino,
sintiéndome bien, esperando
por esa señal que pueda entender.
Sí, así estoy.
En estos días que paso entre horas,
torres de marfil, flores ensangrentadas,
empujando la cabeza en el viento,
no me importa si alguna vez llego a saber donde voy.
No lleves tu suerte demasiado lejos,
tus heridas no necesitan cicatrizar,
lo único que importa ahora es donde estás,
viviendo en este sueño roto...
(seguiré traduciendo)